En los últimos tiempos se ha demostrado que los modelos tradicionales de trabajo están cambiando y que, además, cada vez surgen más emprendedores dispuestos a luchar por un proyecto propio de forma autónoma. Quienes deciden la vía del emprendimiento buscan una alternativa a ser empleados con un horario fijo trabajando para alguien más. En España, se ha producido un crecimiento del 26 % en el número de start-ups registradas desde 2014, con un total de más de 4.000 en el país.

Start-ups que han llegado a los más alto

Algunas han pasado de ser meras ideas de proyecto a convertirse en compañías valoradas en millones y en un fenómeno global. Entre las start-ups más conocidas, LetGo, una aplicación de venta de artículos de segunda mano, es una de las más utilizadas en Estados Unidos; Fever, de ocio, es conocida por gran parte de los londinenses; Cabify, de servicio de taxis, y Glovo, que ofrece una red de repartidores, operan ambas en más de 100 y 290 ciudades respectivamente repartidas en hasta 26 países. Wallapop, por su parte, cuenta con más de 40 millones de usuarios en todo el mundo.

Sin embargo, no todas las ideas emprendedoras consiguen tener éxito y muchas no llegan a conocerse, pierden fuelle antes de poder tener éxito. Algunos expertos aseguran que los primeros dos años de una empresa resultan decisivos.

¿Cuál es la fórmula secreta?

Con cada vez más información y recursos disponibles para los autónomos y emprendedores, poder sacar un proyecto adelante puede estar al alcance de más personas, pero no existe una fórmula secreta. Trabajar en una idea propia requiere, entre otras cosas, de mucho esfuerzo, un producto o servicio innovador que cubra una necesidad del mercado, una dosis importante de estrategia, un plan definido y claro, buenas conexiones y relaciones en el sector indicado —pero también en otros círculos—, un mensaje atractivo e inteligente que llegue a la audiencia indicada, la inversión adecuada —es decir, tomar riesgos—, saber aprovechar las oportunidades, y tiempo. Muchos negocios fallan por falta de inversión, por no decidir arriesgarse y apostar por el proyecto propio. Los primeros años son cruciales, cuando las start-ups están aún en sus inicios y tienen el problema de falta de liquidez; necesitan una inyección de capital para poder seguir creciendo. Comenzar es duro y, aun con una buena idea, el éxito no está asegurado.

Un comienzo lleno de buena fortuna

No siempre es fácil conseguir invertir en un negocio y contar con el capital necesario para que este florezca. El inusual caso de una empresa estadounidense, BloomNation, ha creado un nuevo referente a la hora de recaudar fondos para un proyecto. BloomNation es hoy en día una gran red y mercado de floristerías que realizan encargos y repartos a domicilio y que opera en casi 5.000 ciudades por todo Estados Unidos. Con sede en Los Ángeles, el negocio comenzó como una start-up en 2011 y financió sus inicios gracias a las ganancias que uno de sus fundadores consiguió participando en un torneo de póker. David Daneshgar, uno de los fundadores, vio la oportunidad que ofrecía un torneo de póker de Texas Hold’Em en la ciudad y ganó 30.000 dólares, que invirtió en la start-up que había fundado junto a Farbod Shokara y Gregg Weisstein desde su plan de negocios inicial en la Universidad de Chicago. 

La importancia de una buena mano

David Daneshgar había sido anteriormente campeón de la serie mundial de póker y gracias a su aptitud los fundadores pudieron convertir esa ganancia en el torneo en una empresa de éxito que ha tenido una evolución sorprendente. Esa inversión inicial les permitió crear la versión beta de su idea de mercado, y probar así su concepto.

De ahí pasaron a tomárselo en serio, se presentaron a una importante competición para negocios emergentes y consiguieron inversores para su start-up. Pusieron todo su esfuerzo en interesar a floristerías locales y a su vez a posibles clientes que utilizarían el servicio de floristería. La que parece una historia digna de película de Hollywood prueba la importancia de invertir en una idea y de apostar por ella, pero también de aprender a contar con las aptitudes y destrezas de todos los colaboradores en un proyecto, estén o no relacionadas con la idea de negocio.

El camino menos transitado

Los fundadores de BloomNation reconocen que la suya es una historia algo inusual. Sin embargo, también han hablado abiertamente de la cantidad de trabajo invertido en poner en práctica su concepto. En los negocios, como en el póker, es importante tener una buena mano, pero más importante es saber jugarla. Al igual que en el juego de estrategia, se requiere perseverancia, planificación, proyectar la imagen adecuada, saber hacer frente a la competencia y no tener miedo de tomar riesgos e ir a por todas cuando la oportunidad se presenta.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here