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Errores comunes al comprar un segunda vivienda

comprar una segunda casa

Comprar una segunda casa puede ser una excelente opción si decides rentabilizar la inversión a través del alquiler, o para tenerla como destino para tus vacaciones. ¿Pero qué sucede si ya cuentas con un crédito hipotecario previo? Un refinanciamiento hipotecario permite replantear tu préstamo y poder invertir en otro inmueble. 

Comprar una vivienda por segunda vez puede parecer fácil pero existen errores que se pueden cometer debido al impulso de la compra. Vamos a repasarlos, ya que es importante evitarlos si se quiere hacer una buena inversión. Comprar un segundo inmueble es algo que debe meditarse con tiempo y calma, pero que, sobre todo, debe organizarse correctamente.

Los errores más frecuentes al comprar un segundo inmueble

Lo cierto es que, a la hora de comprar una nueva casa o un nuevo departamento , se suelen cometer muchos errores que, en ocasiones, carecen de sentido alguno. El primero y más importante es la compra por impulso. Antes de hacerse con una nueva vivienda, hay que echar un vistazo a sus condiciones, valorar con detalle todas sus ventajas e inconvenientes, vigilar la zona en la que se encuentra, las condiciones en las que está y, por supuesto, el precio que tiene.

Comprar impulsivamente es comprar de forma irracional, y eso solo trae problemas a la larga. Por eso, se debe evitar por completo. Del mismo modo, no hay que olvidar jamás lo que cuesta el mantenimiento de la segunda vivienda.

Tener un jardín o una piscina son cosas que suenan genial pero va ligado a unos costos de mantenimiento que no se pueden pasar por alto.

También suele pasar que se compran inmuebles en zonas demasiado retiradas, con lo que eso implica a nivel de conexiones y comodidades. O, por otra parte, que se lance a la compra en sitios demasiado populares.

Ambas cosas crean problemas. La primera, porque un lugar demasiado retirado exige tener un vehículo disponible. La segunda, porque los precios en los sitios más famosos suelen ser más caros. A medida que crece la demanda, también suben los precios, poniendo cifras desorbitadas para casas que podrían valer la mitad de lo que cuestan.

Si la compra de una segunda vivienda se hace con la intención de alojarse en ella periódicamente, otro error muy habitual es pasar por alto que la familia puede crecer. En la otra parte de la balanza está el hecho de comprar una vivienda demasiado grande pensando en usarla con toda la familia.


Esto supone gastos extra en mantenimiento y/o reformas, lo que al final resulta contraproducente. Comprar un segundo inmueble no es una tarea complicada, de hecho hay mecanismos que lo facilitan bastante en México. Pero, como decíamos antes, debe hacerse siempre con cabeza.

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