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La importancia del ejercicio físico en la productividad laboral

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Todos los empleadores quieren mano de obra sana y con un alto nivel de productividad. En los últimos años, iniciativas en todo el mundo han impulsado, por ejemplo, el uso de la bicicleta. Ello no solo por el tema de la contaminación, sino también para estimular la práctica del ejercicio en los trabajadores. Ya que “deporte es salud”, los empleados llegan más revitalizados y con más energías al su centro de labores.

De acuerdo con Laura dos Santos de FITBOOK, la práctica del ejercicio, especialmente en las mañanas, estimula la liberación de endorfinas, las hormonas encargadas de mejorar nuestro humor, aumentar la autoestima y disminuir el estrés. Precisamente, este último es uno de los que más suele atacar a los trabajadores. Los trabajos complicados o rutinarios mellan la productividad de cualquier empleado.

Por estas razones, algunos centros de trabajo también han intentado introducir una metodología de trabajo con periodos de descanso y otros destinados a la práctica de ejercicio. Aunque no es posible tener todo el tiempo al personal trabajando al 100 %, la actividad física puede aumentar sustancialmente su eficiencia.

El ejercicio aumenta las endorfinas, un neurotransmisor que alivia el dolor en el cuerpo y aumenta la sensación de bienestar y felicidad. Produce el mismo efecto que los opiáceos, como la heroína o morfina, pero sin los efectos secundarios de estas. El cuerpo produce endorfinas durante la excitación, el dolor o al momento de consumir algunos alimentos.

Evidentemente, la actividad física incrementa las emociones. Aquellas personas que realicen ejercicio antes de trabajar irán con altos niveles de energía y un mayor bienestar mental. ¿Verdad que sería bueno para el negocio? Además, hay efectos positivos en la capacidad cognitiva de quienes realicen ejercicios de manera regular.

Según un estudio realizado por la compañía americana Gympass, realizar ejercicio de forma continua (cuatro días a la semana) mejor el rendimiento laboral hasta en un 300 %. Las investigaciones y los resultados han llevado a que muchas empresas, principalmente en Estados Unidos, acondicionen espacios para la exclusiva práctica de actividad física.

Principales beneficios

  • Capacidad de concentración. La ciencia ha demostrado que pasar más horas en el trabajo no significa mayor producción. Pero una actividad deportiva constante sí tiene beneficios, entre los que se destaca el aumento en los niveles de concentración del trabajador.
  • Mejora la actitud. En general, el deporte favorece la actitud de la persona frente a sus responsabilidades diarias. Además, mejora la autoestima de los trabajadores. Una actitud renovada influye de manera positiva en la toma de decisiones y negociaciones.
  • Trabajo en equipo. Realizar actividades físicas en grupo también tiene beneficios. Las personas desarrollan un vínculo que quedará reflejado en la realización de sus labores. El compromiso y los sentimientos se fortalecen. Todo ello conlleva a un mejor clima laboral y a la reducción de conflictos.
  • Fortalece la memoria. A medida que las personas se fortalecen físicamente, el hipocampo, parte del cerebro asociada con el aprendizaje y la memoria, se desarrolla. De hecho, en Alemania un estudio demostró que andar en bicicleta y caminar —mientras aprendemos una lengua extranjera—, ayuda a mejorar el vocabulario.
  • Impulsa la creatividad. Investigaciones realizadas por psicólogos en Estados Unidos revelaron que realizar caminata a la mitad de la jornada laboral impulsa el pensamiento divergente. La generación de ideas aumenta, por lo que una pausa en el trabajo también tiene beneficios para la empresa.

Como vemos, la actividad física y deportiva tiene ventajas para ambas partes, empleador y trabajador. Ahora bien, ¿cómo empezar? Quizás instalar máquinas deportivas tenga un costo muy elevado, pero podemos empezar con cosas simples, tales como promover el uso de la bicicleta para ir a trabajar, emplear escaleras en lugar del ascensor, organizar caminatas, etc.

También podemos ofrecer membresías a gimnasios con descuentos especiales. Son maneras sencillas de estimular la práctica del ejercicio en nuestros colaboradores. Por supuesto, los jefes también deben dar el ejemplo.