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Maestría en Dirección financiera, ¿por qué vale la pena?

Maestria Financiera

Las finanzas son una muy relevante área de la administración que se encarga, como bien suponen muchos, de administrar el dinero y los bienes. Sobre todo, su función es analizar las diversas formas de invertir, gastar o ahorrar el capital disponible. Existen dos muy importantes ramas de las finanzas: la personal y la corporativa; la primera se centra en los activos con los que cuenta una persona, en muchos casos ahorros que, gracias a la correcta administración e inversión, pueden verse incrementados cada cierto tiempo. Las finanzas corporativas, quizá uno de los campos de trabajo más amplios para el especialista en la materia, incluyen la labor de toma de decisiones para que una empresa cuente con los activos necesarios y continúe llevando a cabo inversiones que permitan incrementar sus ganancias en periodos de tiempo cortos o largos.

Para un licenciado en Finanzas existe un amplio campo laboral, ya sea como asesor personal privado, en alguna dependencia del orden público o también en gran cantidad de empresas del sector privado. Sin embargo, existen todavía mayor cantidad de opciones de especialización que hacen del experto en finanzas un hombre o mujer clave en la operación económica de compañías y organizaciones. Para ello, un posgrado como la maestría en finanzas puede ser una excelente alternativa de continuar desarrollando habilidades y herramientas para desempeñarse en el trabajo diario.

El maestro en Dirección financiera tiene muchas capacidades. Es un diseñador de estrategias para la solución de cualquier problema económico y financiero, estas tácticas permitirán dirigirse hacia un crecimiento del valor empresarial. A su vez, es un promotor de crecimiento económico, siempre por la vía sustentable, que favorece tanto a la organización en la cual labora, como al país en general. Facilita en todos los aspectos de su desempeño una cultura financiera positiva; y funge como asesor de estrategias en el mercado de valores nacional e internacional.

Hoy en día, la especialización es un valor agregado, entre más capacitado esté un profesional, mayores oportunidades y con mejores retribuciones económicas podrá encontrar. Ante la amplia competencia profesional, los reclutadores optan por quien posea mejores estudios y posea el currículum más completo. El maestro en Dirección financiera cuenta con un muy amplio conocimiento en diversas áreas de la materia como: estrategias de inversión exitosas, finanzas corporativas que permitan incrementar el valor de las empresas, riesgos y derivados que consoliden resultados positivos en todos los sentidos.

Te invitamos a conocer los programas de posgrado en Dirección financiera, varias instituciones a nivel nacional ofrecen opciones de estudio muy completas, algunas con una calidad por demás elevada y completa. Continuar la profesionalización de tus conocimientos retribuirá siempre tanto en tus herramientas y capacidades, como en tus posibilidades económicas. Si aún no tomas la decisión de inscribirte a un programa de posgrado, no lo dudes más y amplía a profundidad tu preparación con una maestría que se adecúe a lo que te apasiona.

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