Existen dos formas de surgimiento y clasificación de las PYMES en México. Por un lado aquellas que se originan como empresas propiamente dichas, es decir, en las que se puede distinguir correctamente una organización y una estructura, donde existe una gestión empresarial (propietario de la firma) y el trabajo remunerado.

Éstas, en su mayoría, son capital intensivas y se desarrollaron dentro del sector formal de la economía. Por otro lado están aquellas que tuvieron un origen familiar caracterizadas por una gestión, a lo que solo le preocupó su supervivencia sin prestar demasiada atención a temas tales como el costo de oportunidad del capital, o la inversión que permite el crecimiento.

Ventajas:
■ Son un importante motor de desarrollo del país.
■ Tienen una gran movilidad, permitiéndoles ampliar o disminuir el tamaño de la planta, así como cambiar los procesos técnicos necesarios.
■ Por su dinamismo tienen posibilidad de crecimiento y de llegar a convertirse en una empresa grande.
■ Absorben una porción importante de la población económicamente activa, debido a su gran capacidad de generar empleos.
■ Asimilan y adaptan nuevas tecnologías con relativa facilidad.
■ Se establecen en diversas regiones del país y contribuyen al desarrollo local y regional por sus efectos multiplicadores.
■ Cuentan con una buena administración, aunque en muchos casos influenciada por la opinión personal del o los dueños del negocio.

Desventajas:
■ No se reinvierten las utilidades para mejorar el equipo y las técnicas de producción.
■ Es difícil contratar personal especializado y capacitado por no poder pagar salarios competitivos.
■ La calidad de la producción cuenta con algunas deficiencias porque los controles de calidad son mínimos o no existen.
■ No pueden absorber los gastos de capacitación y actualización del personal, pero cuando lo hacen, enfrentan el problema de la fuga de personal capacitado.
■ Algunos otros problemas derivados de la falta de organización como: ventas insuficientes, debilidad competitiva, mal servicio, mala atención al público, precios altos o calidad mala, activos fijos excesivos, mala ubicación, descontrol de inventarios, problemas de impuestos y falta de financiamiento adecuado y oportuno.

Ejemplos de PyMEs:
■ Empresas productoras de vestido y calzado.
■ Comercios, ferreterías, abarroteras y restauranteras.